sábado, 28 de julio de 2012

Costillas Asadas

Hoy hace menos calor. El termómetro que tengo en la ventana de mi cocina, orientada hacia el norte, "sólo" marcaba 30ºC a las 13'00 horas. Por eso me he decidido a asar unas costillas de cerdo.

No suelo pedir que me troceen la pieza porque así tengo más opciones a la hora de cocinarlas. Con las que he asado pensaba hacer un guisito de patatas pero, para que luego no digan que tengo malas ideas, he decidido no martirizar a Ángel y las he asado, con lo que el martirio lo he sufrido yo al lado del horno.

En esta ocasión he variado su elaboración. He preparado un majado con ajo, sal, pimienta, orégano, romero, pimentón, vino blanco y una cucharada de aceite de oliva. En lugar de trabajarlo en el mortero, he puesto todos los ingredientes en el vaso de la batidora  y los he triturado. ¡Estoy muy, pero que muy vaga!.




















Con el majado he bañado las costillas y he dejado que maceren durante dos horas aproximadamente, dándoles la vuelta dos o tres veces para que se impregnasen bien.


Luego las he horneado, en horno caliente, a 150ºC durante dos horas, vigilando y añadiendo agua para evitar que se secaran.

Han quedado muy tiernas y jugosas, pero la próxima vez dejaré la pieza más tiempo en maceración.

Para acompañarlas una ensalada variada, que con el calor no apetece mucho más.