viernes, 17 de enero de 2014

Patorra de Pavo en Pepitoria


Siguiendo la receta de Pollo de Corral en Pepitoria, he preparado una patorra de pavo, deshuesada y troceada. Sólo hay que sustituir el pollo por el pavo en este caso, o por gallina o, tengo idea de probar, por conejo. 

Es la receta de mi abuela y de mi madre y me hace recordar los inviernos de finales de los años 60 y de los 70, cuando mi madre (y muchas otras madres del momento) preparaba una estupendísima gallina en pepitoria. Ahora, por lo menos en Madrid, la gallina no es muy consumida, y mira que está buena cocinadita de esta forma.

El pavo ha quedado riquísimo, aunque esté mal que lo diga yo, pero como desgraciadamente no tengo abuelas, me alabo yo misma, aunque estoy segura que ellas también lo habrían hecho, una porque le gustaba comer y comer bien y la otra porque estaría orgullosa de la versión de su receta hecha por su nieta.

domingo, 5 de enero de 2014

Tarta de KidiboO de Fresa

 

Participé en un estudio de mercado sobre queso fresco de la marca ANGULO y me regalaron un pequeño lote de productos entre los que se encontraba una caja de KidiboO de Fresa.

A Ángel y a mí no nos apetecía mucho comerlos tal cual y a mis dos sobrinos pequeños (a los mayores no llegué a preguntarles) tampoco les hizo mucha ilusión. Pero había que consumirlos, que no está la economía para desperdiciar ningún tipo de alimento. Así que los utilicé como ingrediente de una tarta de cuajada y resolví el postre de la comida del día de Año Nuevo.

Ingredientes.
-6 KidiboO
-2 sobres cuajada ROYAL
-1/2 l batido de fresa
-1/2 l nata líquida 35% materia grasa
-6 cucharadas de azúcar
-Sirope de fresa (decorar)

Elaboración: Poner todos los ingredientes en el vaso de la Thermomix y programar 8 minutos a 90ºC y velocidad 4. Verter en el molde elegido y dejar enfriar en la nevera hasta que esté bien cuajada. Desmoldar y adornar con el sirope de fresa.

La fotografía corresponde al poquito de cuajado que ya no cabía en el molde que utilicé para el postre.

¡Rico, fácil y ligero!

Almejas a la Marinera

Cocinadas siguiendo la receta de mi madre.

INGREDIENTES:

-1/2 kg almejas
-2 dientes ajo, picados muy finos
-1/4 cebolla, picada muy fina
-1 hoja laurel
-1 cucharada rasa harina
-1 cayena o trocito de guindilla (opcional)
-100 ml vino blanco
-100 ml agua
-aceite de oliva


ELABORACIÓN:

          Poner el aceite en la cazuela y rehogar los ajos y la cayena, cuando comiencen a dorarse incorporar la cebolla y el laurel. Rehogar hasta que la cebolla esté bien pochadita.  Espolvorear con la harina y dorar para evitar el sabor a crudo. Añadir las almejas y remover para juntar bien todos los ingredientes. Regar con el vino blanco y  cocer a fuego fuerte para que evapore el alcohol. Añadir el agua y cocinar hasta que las almejas se abran.

martes, 31 de diciembre de 2013

Feliz Año 2014


Hervido de Cogote y Orejas de Merluza


Tras las copiosas comidas navideñas no viene nada mal un platito ligero para ayudar a nuestro organismo.

Ingredientes:
-Patatas
-Zanahoria
-Dientes de ajo
-Cebolla
-Laurel
-Aceite de oliva virgen
-Agua o caldo de pescado ligero
-Sal
-Cogote y orejas de merluza (o cualquier otro tipo de pescado blanco en trozos no muy pequeños)
-Zumo de limón

Elaboración:
En una olla poner agua a hervir junto con los dientes de ajo, la cebolla, el laurel, las zanahorias, sal y el aceite de oliva. Dejar que cueza a fuego vivo durante unos cinco minutos y continuar a fuego medio durante cinco o diez minutos más. Incorporar las patatas chascadas y dejar cocer hasta que estén tiernas. Añadir el pescado y el zumo de limón. Cocer durante cinco u ocho minutos y servir caliente.

Esta receta me recuerda a mi segunda maestra en el colegio. Comencé el "cole" siendo un "comino" de tres años y las maestras que recuerdo con más cariño, que con respeto los recuerdo a todos, son las dos primeras: Dª Leonor, con la que aprendí a leer y Dª Amor, con la que perfeccioné la lectura, la caligrafía y las matemáticas básicas. 

La receta me recuerda a Dª Amor, que hacía honor a su nombre, porque en su "clase" preguntó qué nos preparaba mamá cuando nos poníamos "malitos de la tripa". Yo con seis años ya era una "tragoncita reconocida" y supe responderle enseguida. Y no sólo le respondí qué nos daba mamá, además le dí la receta enterita (pero sin la zanahoria y la patata, porque era para cuando estabas malita), por sí ella no la conocía. En esos momentos se "premiaba" con medallas el mejor comportamiento, los mejores cuadernos, las mejores respuestas... Yo gane una medalla por, supongo, la mejor respuesta. 

Cuarenta y tantos años después pienso que esa medalla era un anuncio de mi futuro: cuidar y alimentar a mi familia aunque ésta sea pequeñita, pese a que hace treinta años mis ideas y proyectos eran muy distintos.