El pescado asado es un plato muy común en mi casa, doradas, lubinas, caballas, jureles, merluza... y, como en este caso, corvina. Es una forma fácil y sana de cocinarlo.
Normalmente no lo preparo acompañado de patatas, por la dichosa dieta, pero hoy me apetecían y como puedo comer patatas de vez en cuando, me he concedido el premio de acompañar la corvina con cebolla en juliana, ajos laminados y patatas.
En la bandeja de horno coloqué una capa de media (era grandecita) cebolla cortada en juliana, con un grosor medio. Sobre ella tres dientes de ajo laminados y después dos patatas medianas cortadas en láminas con la mandolina para conseguir un grosor homogéneo. Salpimenté y rocié aceite de oliva virgen extra con la ayuda inestimable del pulverizador de aceite.
Lleve la bandeja al horno, precalentado, a 175ºC y dejé hornear hasta que las patatas estaban cocinadas en sus tres cuartas partes. En ese momento incorporé la corvina salpimentada y adornada con unas rodajitas de limón. Vuelta al horno y cuando faltaba muy poquito para terminar la cocción, regué con un vasito de vino blanco semi-dulce y zumo de limón.
El resultado estupendo y lo mejor, para mí... ¡las patatitas!.
Y ya que me iba a saltar la dieta, para acompañar...
Pan casero, que también hacía mucho tiempo que no preparaba y era la ocasión perfecta porque tenía que probar la nueva panificadora.
Hace seis años compré la panificadora del LIDL, le he obtenido el máximo rendimiento, pero ya me ha fallado dos veces y como no quiero arriesgarme a quedarme sin ella, he aprovechado que LIDL ponía a la venta un nuevo modelo el lunes pasado. Básicamente es igual a la anterior, sólo varía en algunas cosillas, como el tiempo de precalentamiento, que la "viejita" no tenía.
Sólo la he probado en la función amasado y el resultado ha sido bueno. Ahora tengo que probar el resto de funciones, con lo que voy a tener pan casero durante un tiempo... ¡qué peligro!
miércoles, 8 de agosto de 2012
lunes, 6 de agosto de 2012
Una Tarde de Paseo en Puerto de Mazarrón
La segunda semana del mes de Julio, del día 6 al día 15, hemos estado en Puerto de Mazarrón disfrutando del mar y del sol.
La tarde del jueves día 12 cambiamos el baño por un paseo en una zona del Puerto que no visitamos normalmente, La Cumbre, donde se encuentra la Torre de Santa Isabel, también conocida como la Torre de La Cumbre o la Torre Vieja.
Después nos dirigimos a Bolnuevo con la intención de visitar la Torre de los Caballos, pero este año los jueves está cerrada, así que seguimos el paseo por el litoral disfrutando de las maravillosas vistas del tranquilo Mediterráneo.
Finalizamos el recorrido cuando llegamos al cartel indicador de calas nudistas, porque no nos gusta incomodar, igual que no nos gusta que nos incomoden, y para disfrutar del paisaje no era necesario recorrer más metros incomodando a quienes estuvieran practicando naturismo.
En el paseo íbamos acompañados de mis sobrinas, Rebeca y Micaela. Yo sabía que Mica conocía poco, y se acordaba menos, de la zona de Bolnuevo, pero me sorprendió que Rebeca no hubiera llegado nunca hasta esas calas.
Las cámaras este año se han quedado en Madrid y las fotos podemos disfrutarlas gracias al móvil de Rebeca, porque el mio sólo sirve para hablar por teléfono (creo que es el fin de cualquier teléfono, no???) pese a que tiene cámara y Mica había dejado el suyo en casa. El de Ángel... en el cajón de la mesilla, descansando junto al reloj.
De vuelta a casa hicimos una parada, en Bahía, para dar un gusto a nuestro paladar en la Heladería Venecia.
Creo que los cuatro disfrutamos de una buena tarde de paseo.
La tarde del jueves día 12 cambiamos el baño por un paseo en una zona del Puerto que no visitamos normalmente, La Cumbre, donde se encuentra la Torre de Santa Isabel, también conocida como la Torre de La Cumbre o la Torre Vieja.
Después nos dirigimos a Bolnuevo con la intención de visitar la Torre de los Caballos, pero este año los jueves está cerrada, así que seguimos el paseo por el litoral disfrutando de las maravillosas vistas del tranquilo Mediterráneo.
Finalizamos el recorrido cuando llegamos al cartel indicador de calas nudistas, porque no nos gusta incomodar, igual que no nos gusta que nos incomoden, y para disfrutar del paisaje no era necesario recorrer más metros incomodando a quienes estuvieran practicando naturismo.
En el paseo íbamos acompañados de mis sobrinas, Rebeca y Micaela. Yo sabía que Mica conocía poco, y se acordaba menos, de la zona de Bolnuevo, pero me sorprendió que Rebeca no hubiera llegado nunca hasta esas calas.
Las cámaras este año se han quedado en Madrid y las fotos podemos disfrutarlas gracias al móvil de Rebeca, porque el mio sólo sirve para hablar por teléfono (creo que es el fin de cualquier teléfono, no???) pese a que tiene cámara y Mica había dejado el suyo en casa. El de Ángel... en el cajón de la mesilla, descansando junto al reloj.
De vuelta a casa hicimos una parada, en Bahía, para dar un gusto a nuestro paladar en la Heladería Venecia.
Creo que los cuatro disfrutamos de una buena tarde de paseo.
sábado, 28 de julio de 2012
Costillas Asadas
Hoy hace menos calor. El termómetro que tengo en la ventana de mi cocina, orientada hacia el norte, "sólo" marcaba 30ºC a las 13'00 horas. Por eso me he decidido a asar unas costillas de cerdo.
No suelo pedir que me troceen la pieza porque así tengo más opciones a la hora de cocinarlas. Con las que he asado pensaba hacer un guisito de patatas pero, para que luego no digan que tengo malas ideas, he decidido no martirizar a Ángel y las he asado, con lo que el martirio lo he sufrido yo al lado del horno.
En esta ocasión he variado su elaboración. He preparado un majado con ajo, sal, pimienta, orégano, romero, pimentón, vino blanco y una cucharada de aceite de oliva. En lugar de trabajarlo en el mortero, he puesto todos los ingredientes en el vaso de la batidora y los he triturado. ¡Estoy muy, pero que muy vaga!.
Con el majado he bañado las costillas y he dejado que maceren durante dos horas aproximadamente, dándoles la vuelta dos o tres veces para que se impregnasen bien.
Luego las he horneado, en horno caliente, a 150ºC durante dos horas, vigilando y añadiendo agua para evitar que se secaran.
Han quedado muy tiernas y jugosas, pero la próxima vez dejaré la pieza más tiempo en maceración.
Para acompañarlas una ensalada variada, que con el calor no apetece mucho más.
No suelo pedir que me troceen la pieza porque así tengo más opciones a la hora de cocinarlas. Con las que he asado pensaba hacer un guisito de patatas pero, para que luego no digan que tengo malas ideas, he decidido no martirizar a Ángel y las he asado, con lo que el martirio lo he sufrido yo al lado del horno.
En esta ocasión he variado su elaboración. He preparado un majado con ajo, sal, pimienta, orégano, romero, pimentón, vino blanco y una cucharada de aceite de oliva. En lugar de trabajarlo en el mortero, he puesto todos los ingredientes en el vaso de la batidora y los he triturado. ¡Estoy muy, pero que muy vaga!.
Con el majado he bañado las costillas y he dejado que maceren durante dos horas aproximadamente, dándoles la vuelta dos o tres veces para que se impregnasen bien.
Luego las he horneado, en horno caliente, a 150ºC durante dos horas, vigilando y añadiendo agua para evitar que se secaran.
Han quedado muy tiernas y jugosas, pero la próxima vez dejaré la pieza más tiempo en maceración.
Para acompañarlas una ensalada variada, que con el calor no apetece mucho más.
lunes, 23 de julio de 2012
Collar con Cápsulas de Café
¡Cómo no!
Después de ver tantas manualidades realizadas reciclando las cápsulas de café, no he podido resistirme y aquí está la muestra.
No sólo he reciclado las cápsulas. También los abalorios son reciclados. La paloma era un charm de una pulsera que pasó a mejor vida. Las piedras faecetadas negras formaban parte del adorno de unos mules de raso, con unos añitos, que también han dejado de existir.
Después de ver tantas manualidades realizadas reciclando las cápsulas de café, no he podido resistirme y aquí está la muestra.
No sólo he reciclado las cápsulas. También los abalorios son reciclados. La paloma era un charm de una pulsera que pasó a mejor vida. Las piedras faecetadas negras formaban parte del adorno de unos mules de raso, con unos añitos, que también han dejado de existir.
Ensalada de Langostinos y Piña
Con el fuerte calor que estamos sufriendo en Madrid, sólo apetece comer algo refrescante y nada mejor que las ensaladas y las frutas.
Ensalada de lechugas variadas, langostinos, atún en escabeche y piña en su jugo. Aderezada con salsa mahonesa aligerada con el jugo de la piña.
Ensalada de lechugas variadas, langostinos, atún en escabeche y piña en su jugo. Aderezada con salsa mahonesa aligerada con el jugo de la piña.
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